Andante vine aquí, transeúnte despreocupado caminando la pseudo vida de la posmodernidad.
Incómodo por mil razones, descubro que esa no es forma de vivir. Prefiero rescatar la dignidad que la sociedad nos quita al amaestrarnos. Salir del molde con el que siempre tuve problemas.
Descubrir la esperanza en el murmuro de la oración viva al despertar cuando aún no hay consciencia del mundo... ese par de segundos antes de mentalizar la realidad me llevan a descubrir el espíritu de príncipe que tengo: la divinidad que hay en todos y que pocos sacan a relucir.
Nosce te ipsum.
